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julio 27, 2020

Viajar solo: la mejor forma de conocerte

Viajar solo se ha convertido en una de las experiencias que tienes que vivir si o si y es que, como bien se dice “si quieres conocer a alguien, viaja con él/ella” pero esta vez no será a otra persona a la que tendrás la oportunidad de conocer más a fondo, será a ti mismo, lo que a veces resulta mucho más intimidante. 

Para mi, viajar sola ha sido de las experiencias más retadoras y a la vez increíbles que he vivido. 

Todo empezó el día que decidí irme de intercambio a Buenos Aires, nunca había estado sola realmente, iba saliendo de una relación co-dependiente y era la primera vez que me alejaba de mi familia muégano. 

Cuando llegó el día, me subí al avión con dos maletas más grandes que yo, mis ahorros de un año, una carta de aceptación de la universidad y muchos sentimientos encontrados. 

Estaba emocionada por vivir lo “que serían los mejores meses mi vida” según me habían dicho y a la vez extremadamente nerviosa por la idea de tener que valerme por mi misma, cocinarme, arreglar temas de dinero, renta, escolares, hacer amigos, pedir ayuda a extraños, entre otras preocupaciones y miedos. 

Llegué a una ciudad completamente desconocida, con planes de quedarme al menos 15 días en un hostal (por primera vez) hasta que encontrará en dónde y con quién vivir.

Pasé los primeros dos días en pánico total, sin hablar con nadie, prácticamente escondida en mi cuarto (compartido con 8 personas más), hasta que en una cena, me puse a platicar con dos uruguayas, a partir de ahí todo cambió y esto fue lo que aprendí: 

1. Viajar solo te obliga a salir de tu zona de confort: pues aunque sea un lugar muy cómodo, nada crece ahí. Salir de ella te lleva a perder el miedo a lo desconocido, al rechazo; es donde la magia realmente sucede. 

2. Eres verdaderamente libre: de elegir tu rumbo y de tomar tus propias decisiones. Te da la oportunidad de ser egoísta y que este bien, porque estarás pensando en ti, en hacer lo que quieras, cuando quieras; es una gran manera de consentirte, aunque sea por un ratito. 

3. Abrirás tu mundo: al viajar solo te abres a conocer distintas maneras de pensar, de ver la vida, otras culturas, religiones y claro, a las personas que se crucen en tu camino, con las que quizás compartas momentos tan significativos que se te quedarán grabados para siempre.

Te da la oportunidad de conocer personas de las cuales seguramente aprenderás mucho y que probablemente se convertirán en amistades muy valiosas. En mi caso, tuve la fortuna de vivir con dos mujeres realmente únicas, Ana (de Francia) y Caro (de Chihuahua), con las que hoy sigo teniendo una relación muy cercana. 

4. Crecerás como persona: te verás en la necesidad de resolver conflictos tu sólo, sin depender de nadie, pues te expondrás a lo inesperado, así sea quedarte sin papel de baño o que no puedas comunicarte en el mismo idioma. 

Al alejarnos, podemos ver desde una perspectiva diferente las situaciones, te da una mayor claridad y un tiempo para reflexionar. 

5. Y lo más importante, podrás conocerte a ti mismo: porque un viaje solo es en realidad un viaje a nuestro interior, para descubrir lo que hay en el fondo de cada uno de nosotros, la manera como reaccionamos ante situaciones y cómo nos sentimos con las emociones que nos inundan. 

Estamos en un dialogo constante con nosotros mismos, en donde aprendemos a escuchar a nuestro cuerpo y a nuestra intuición. 

Después de esa primera experiencia, le perdí el miedo a viajar sola, al contrario me sentía hasta más tranquila si lo hacía, obviamente la sensación de miedo y emoción de antes de emprender un viaje, solo o acompañado, pero en especial solo, siguió ahí e incluso empezó a gustarme de manera casi adictiva. 

Regresando de mi intercambio y por asares del destino conocí Introspecta, creo que de no haber sido por aquella primera vez que le perdí el miedo a lo desconocido, no me hubiera animado a ir. 

Viajar solo

Llegué a Veracruz 69 (el punto de partida) el día de mi primer ruta sin saber ni a qué iba, ni con quién pasaría los siguientes dos días. Sólo sabía que estaría rodeada de la naturaleza y sin señal de celular. No necesitaba más. 

Inmediatamente Sebastián, uno de los “guías”, al que entonces no conocía, llegó a abrazarme como si fuéramos mejores amigos de toda la vida y no nos hubiéramos visto en años, sin duda me sacó de onda pero inmediatamente me sentí apapachada y que estaba en el lugar que debía estar.

Poco a poco empecé a conocer a las personas que me acompañaron en aquel camino, hablábamos de todo y nada, de temas profundos y algunos no tanto, encontré que tenía mucho en común con la mayoría pero sobre todo que teníamos infinidad de diferencias, lo que lo hizo aún más enriquecedor. 

Las horas pasaron casi sin que las sintiera, los únicos que me cobraron factura fueron mis pies al día siguiente de la caminata. Llegó un momento en el que caminamos en silencio, me contemplé a mi misma, cómo había cambiado en esos últimos meses, cómo me sentía y muchas más preguntas. Esa noche todos compartimos un poco de nosotros mismos y al día siguiente disfrutamos de un día hermoso a la orilla de un lago. 

Llegó la hora de volver a México, sentía una tristeza inmensa, como si aquellas personas se hubieran ya convertido en mi familia y estaba por dejarlas, al igual que al sentimiento de libertad y paz que sentí esos dos días. No lo pensé más, tenía que volver a otra ruta.

En fin, lo que convierte en algo realmente mágico el viajar solo, al menos en mi experiencia, es que no regresarás siendo la misma persona, sino una versión de ti más segura, con mayor autonomía, más fuerte, libre y completa. 

Spoiler alert: una vez que viajas solo, querrás volver a hacerlo cuantas veces puedas. 

Pd. Para todos aquellos que aún no se animan a dar ese primer paso a viajar solos, les tengo una buena noticia: abrimos rutas de un día en la CDMX para que puedan ir probando un poco de la experiencia Introspecta. 

-Alexa Cándano

2 comentarios en “Viajar solo: la mejor forma de conocerte”

  1. No cabe duda que es de lo mejor el viajar sólo para conocerte más, saber que te gusta y que no, sin tener que “adaptarte” a más gente, me parece maravilloso y lo he hecho en muchas ocasiones en lugares y países distintos, lo cual estoy eternamente agradecida.

    Este artículo me encantó y la forma en la que está escrito está lo más.

    Saludos!

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  2. Me parece estupenda la narrativa y los cinco aprendizajes de viajar solo (reto, libertad, expansión, crecimiento y auto-conocimiento). De verdad, descripciones así, invitan a la gente a salir de sus miedos y arriesgarse a crecer y contactarse con lo desconocido mientras se disfruta de un paisaje y experiencia maravillosos. Un hurra por Introspecta y un big hurra por Alexa.

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